Miscellaneous: El rincón de los lectores

Rincon de los lectores

Bienvenidos un miércoles más a una nueva entrada de Yentelman, el blog en el que aprenderéis inglés y, si os descuidáis, hasta español.

La trágica muerte de Robin Williams la semana pasada (que ahora se ha sabido que padecía parkinson) obligó a cambiar el Fill in the Gaps habitual de los miércoles, así que por no acumular demasiados seguidos, prescindo de él hasta la semana que viene. No obstante, como no me gusta dejar a mis lectores sin food for thought, voy a aprovechar el hueco dejado hoy para compartir algo del material que me hacen llegar estos mismos lectores.

Y empiezo con un trabalenguas. ¿Recordáis que, en la entrada de los 10 errores de spelling, os planteaba el trabalenguas de las tres brujas travestis? Pues nuestro lector Daniel nos aporta uno que, a buen seguro, hará las delicias de los fans de Monkey Island:

Reconozco que, al final, no me ha quedado del todo claro cuánta madera puede mover una marmota… pero al menos me ha servido para averiguar que woodchuck y groundhog son, en esencia, lo mismo.

Otro de nuestros lectores, Carlos, sabedor de que mi especialidad es la traducción, me hizo llegar este divertido vídeo sobre errores de doblaje:

Hay que hacer notar que, por un lado y contrariamente a lo que muchos piensan, el actor de doblaje trabaja sobre una traducción ya hecha, por lo que no hay que culparle de posibles desaguisados como este. Y por otro lado, rompo una lanza en favor de los traductores de cine y televisión, ya que muchas veces trabajan con plazos extremadamente cortos y (antes más que ahora, todo sea dicho) sin conocer el contexto en el que se dicen las frases, lo que lleva a que muchas veces una palabra con doble sentido no se traduzca de forma correcta. Luego hay casos como el del «Santo Fantasma» de la película protagonizada por Mel Gibson, El Patriota (The Patriot, Roland Emmerich, 2000), un supuesto error que incluso llevó a un escritor tan renombrado como Javier Marías a escribir un soliviantado artículo en prensa nacional criticando este desliz. La respuesta que le dieron venía a decir que el personaje de Gibson se llama «El Fantasma», de ahí la traducción… pero claro, como argumentaba Marías, sabiendo esto debería haberse planteado la posibilidad de cambiar la traducción de dicho nombre desde el principio (llamándole «Espíritu» en vez de «Fantasma», por ejemplo, para facilitar la posterior traducción estándar), en vez de trastear con una fórmula plenamente establecida como es la de «En el nombre del padre…». De todas formas, el tema del doblaje y traducción para cine y televisión podría dar para una entrada propia, así que de momento lo dejo aquí.

Carlos fue también quien contribuyó a darme la razón en mi osada afirmación de que se puede mantener una conversación, e incluso sobrevivir, utilizando solamente títulos de películas:

Para terminar, el propio diseñador gráfico de Yentelman, Alex, puso su granito de arena enviándome este vídeo que ya he enlazado por aquí en alguna ocasión, y que nos confirma lo que muchos ya sabéis (y yo llevo diciendo y argumentando desde siempre): que el inglés es un idioma traido del infierno con el único objetivo de hacernos la vida difícil a los que no lo hablamos como primera lengua e incluso a los propios nativos:

Sin más, agradecer a estos lectores sus aportaciones, y también a todos los demás que colaboran en forma de comentarios y consejos en la sombra. Desde aquí os animo a que sigáis haciéndome llegar vuestros enlaces, vídeos, historias, etc. ¡Tarde o temprano les haré un hueco!

 

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