Desmontando el mito del profesor nativo

Keep-Calm-English-teacher

Bienvenidos a un nuevo post de Yentelman, el blog en el que aprenderéis inglés y, si os descuidáis, hasta español. Como profesor de inglés que soy y a pesar de tener un puesto de trabajo bastante decente y «de lo mío», me gusta revisar de vez en cuando el mercado laboral. Y a causa de esto llevo observando desde hace bastante tiempo que, cada vez que alguna agencia, empresa o academia pone un anuncio pidiendo profesores de inglés, siempre acabo encontrándome al final del mismo la temida coletilla: «nativo».

¿Por qué esa fijación por los profesores de idiomas nativos? ¿Es que no hay en España profesores españoles capaces de impartir buena docencia de inglés? A tenor de los requisitos que piden estos empleadores en sus ofertas, diríase que no. Así que, en la entrada de hoy, me he propuesto desmontar el mito de que, para poder enseñar bien un idioma, debes ser hablante nativo del mismo.

Y para empezar, nada mejor que recurrir a los mismísimos representantes de la cultura y educación británica, el British Council. En un artículo del 18 de julio de 2014, el blogger Marek Kiczkowiak, ganador del British Council’s Teaching English blog award, escribía una reveladora entrada en la que, ya en el título, se preguntaba acerca de la idoneidad de contratar profesores nativos para enseñar idiomas. Kiczkowiak aportaba datos hirientes, como que el 70% de los empleos de este tipo ofertados en tefl.com, a la postre el más importante motor de búsqueda para encontrar profesores de inglés, estaban destinados a profesores nativos; o citaba el caso de Corea, donde sistemáticamente las academias te rechazan si no eres nativo, algo que seguramente recuerda bastante a las situaciones que se pueden vivir en España y en buena parte de Sudamérica.

"Cuando pedí un profesor nativo, no me refería a esto"

«Cuando pedí un profesor nativo, no me refería a esto»

Posteriormente, y tras analizar las razones esgrimidas por los defensores del profesor nativo, el autor desmontaba uno tras otro dichos argumentos, hasta llegar a una clara conclusión respecto a qué es mejor, un profesor de idiomas nativo (llamado en el artículo NEST, siglas de Native English Speaker Teacher) o un no nativo (NNEST, Non-Native English Speaker Teacher); la respuesta: ninguno de los dos. Y añadía a modo de explicación:

Both groups can make equally good or bad teachers. It’s all down to the factors I’ve been talking about here: personal traits, qualifications, experience and demonstrable language proficiency. Your mother tongue, place of birth, sexual orientation, height, gender or skin colour are all equally irrelevant.

Aunque la conclusión del artículo pueda parecer ambigua, lo cierto es que Kiczkowiak dejaba claro que la predilección actual por los profesores nativos no parece obedecer a nada más que a lo que resume en «a falsehood which many of us chose to turn a blind eye to while others assumed they could do nothing» (una falsedad ante la que muchos de nosotros elegimos hacer oidos sordos, mientras que otros asumieron que no podían hacer nada al respecto).

Al igual que el Equipo A no tardó en fugarse de la prisión militar en la que se encontraban recluidos, yo tampoco tardé en compartir el artículo de Kiczkowiak en un grupo abierto de LinkedIn, Profesores y Academias de Inglés, poblado mayoritariamente por NNESTs y donde sabía que este era un tema candente. Y las respuestas no se hicieron esperar. Entre ellas, me llamó la atención un comentario dicho en tono jocoso, pero que en mi opinión resume a la perfección las carencias que esta preferencia por el nativo tiene en los países de habla hispana: Mi vecino Pepe es fontanero, como no encuentra trabajo de lo suyo, se va a UK y, como tampoco allí encuentra curro, se pone a dar clases de español. Total, como es «nativo»…

"This is going to be the pulley's joint..."

«This is going to be the pulley’s joint«

La predilección por el profesor nativo en los países de habla hispana está llevando a casos como estos, en los que un hablante nativo no cualificado consigue un trabajo en una academia por delante de otros profesores, verdaderos profesionales de la enseñanza cuya única pega es no haber nacido en el país donde se habla el idioma a impartir. Pero, llegado el momento de la verdad, ¿quién será capaz de enseñar mejor el idioma? Mi experiencia personal como alumno en una academia de idiomas (como docente siempre he intentado mantenerme lejos de las academias en la medida de lo posible) ha sido desigual tirando a mala: cuando era un crío, empecé a aprender inglés con una profesora particular española, y cuando posteriormente entré en una academia me encontré de todo, desde buenos docentes hasta mochileros de paso en busca de alguna perra para pagarse la marihuana (verídico). Cuando, dominado el inglés, me planteé aprender un segundo idioma extranjero, pronto me fui quedando atrás, al no poder seguir a una profesora que sólo hablaba alemán, idioma en el que apenas podía decir eins zwei polizei y el socorrido «subanestrujenbajen», que luego me enteré de que en realidad no era alemán (j/k).

Subanestrujenbajen: "Tren" en alemán

Subanestrujenbajen: «Tren» en alemán

Mi objetivo no es desprestigiar la figura del profesor nativo per se, sino más bien las malas prácticas de aquellos centros que, sin saber siquiera cuáles pueden ser los requisitos necesarios para poder impartir docencia, prefieren por defecto a Joe the plumber antes que a Paco, profesor de idiomas titulado. Y que conste que ya sabéis, porque lo he comentado en alguna ocasión, que los títulos tipo Cambridge, First, TOEFL, CELTA y demás me parecen unos sacacuartos en general, pero al César lo que es del César: a la hora de validar la suficiencia docente, son los baremos por los que deberíamos guiarnos, junto con la experiencia y el conocimiento global del idioma, y no por el país de nacimiento; algo que, como deja intuir el artículo antes mencionado sobre las prácticas en Corea y como bien afirma otra bloguera, Adriana Bausells Espin, puede considerarse discriminación por motivos de origen.

Como último punto en mi discurso, simplemente comentar que como profesor de inglés para adultos, siempre tengo casos de alumnos que me piden consejo respecto a academias o clases particulares para reforzar sus conocimientos del idioma. Personalmente, tengo compañeros tanto nativos como no nativos, tanto particulares como en academias, así que les doy los datos de los más fiables para que elijan. Hasta ahora, nadie ha optado por ir a una academia con profesores nativos. ¿Por qué? Porque estamos hablando de alumnos adultos, algunos ya pasando los «taitantos», y lo que ellos buscan en este momento no es a un inglés que esté toda la hora hablando mientras ellos no entienden nada, sino una base sólida sobre la que empezar a trabajar un idioma que, hasta ahora, nunca habían tenido la ocasión de aprender. Y es que no es lo mismo enseñar inglés a un niño de tres años que a una persona de 45, sobre todo si esa persona nunca había tenido contacto con el idioma…

A mi ritmo, que me lo he ganado.

A mi ritmo, que me lo he ganado.

En fin, me ha quedado un buen tocho, pero creo que la idea está clara: profesores nativos, sí, pero no por sistema y como única opción. Si tu meta es mejorar tu speaking, entonces puede que un profesor nativo sea la mejor opción, pero si buscas aprender de cero, o tal vez prepararte para algún examen, que el profesor sea nativo no tiene por qué suponer ninguna ventaja, sino que a veces incluso puede ser perjudicial para tu aprendizaje y para la consecución de tus objetivos.

Confiemos en que, poco a poco, los profesores cualificados que no hemos nacido en un país angloparlante seamos capaces de cambiar las tornas y convenzamos a los alumnos, a los padres y a los empleadores de que no por ser del propio país se es peor docente que un profesor nativo. Las reacciones de mis alumnos en este sentido, así como las de medios como El País, La Información o El Confidencial, me hacen albergar esperanzas.

22 thoughts on “Desmontando el mito del profesor nativo

    • Yo no. En cualquier caso les tendrá que pagar el Señor Google.
      Siempre que puedo evito enlazar a los mass media españoles precisamente por eso, pero en este caso no me ha quedado otra.

  1. Excelente tu artículo con el que estoy totalmente de acuerdo! soy profesora graduada del Instituto Superior del Profesorado en Argentina, y màs de una vez los native teachers, se acercaron a mi como «colegas», para que les aclare dudas sobre puntos gramaticales que debían enseñar!!!????Estoy de acuerdo que si el alumno ya tiene un amplio conocimiento de la gramática y desea adquirir màs fluidèz en conversación, un native speaker es de gran ayuda, aunque no «esencial», ya que una profesora puede desempeñar igual role en forma efectiva.

  2. Yo también estoy perfectamente de acuerdo contigo, David y lo peor es que esto no ocurre solo en España.
    Mientras la gente no entienda de una buena vez que un curso de lengua no reemplaza en absoluto una estancia en el extranjero y que el aprendizaje formal de una lengua poco tiene que ver con el mero simulacro de inmersión lingüística, las cosas no cambiarán de rumbo.
    Sin embargo, también hay que reconocer que por lo menos en mi país cierta desconfianza hacia los no nativos se ha sustentado durante mucho tiempo en un dato real, a saber, el defectuoso conocimento oral de la lengua a impartir por parte de los docentes. Por muy cierto que sea este dato, esto ha generado el falso convencimiento de que los no nativos acaban trasmitiendo a sus alumnos patrones de habla «domesticados» y artificiales, olvidando el mundo de competencias subterraneo que subyacen a la tarea docente. Por suerte, en los últimos años también este prejuicio está viniéndose abajo gracias a una nueva oleada de profesores que yo llamo post-Erasmus y a otros que no paran de tener contacto con hablantes de la lengua que imparten. Es de desear por tanto que se acabe con tanto ostracismo pero que también los profesores vuelvan a concebir la lengua como lo que efectivamente es: una lengua y no un producto de laboratorio que si se llega a hablar solo es por falta de material escrito.

  3. Muchas gracias por vuestros comentarios, estas son las participaciones que estaba echando de menos en mi blog 🙂

    En efecto, Giuliano, el mayor miedo de aquellos que optan por contratar nativos es ese convencimiento de que el profesor local no va a dominar ciertos giros del idioma como el nacido en el país de la lengua que se pretende aprender. En un idioma tan cambiante como el inglés, donde un elevado porcentaje de nativos tienen numerosos vicios adquiridos (algo que veo todos los días durante mi participación en foros angloparlantes), esta creencia cae por su propio peso.

    De cara a hablar el idioma, la inmersión completa es imprescindible. Y de cara a aprender sus entresijos y a usarlo de forma correcta, necesitas a un lingüista.

    ¿De dónde eres, por curiosidad?

  4. Si por cada vez que alguien me dijese que por qué no doy clases de español para sacarme un sobresueldo me hubiesen dado 10 GBP… ya tendría el sobresueldo sin necesidad de dar clases. Pero aquí sigo, sin sobresueldo pero escuchando las mismas memeces (que me gusta esa palabra, oye).

  5. Totalmente de acuerdo con lo que dices. Vivimos en Rusia y para nuestro hijo pequeño empezamos clases particulares carisimas con profesores nativos. Los profesores que vimos eran chavales sin ningun entusiasmo e interes….pero como eran nativos habia que pagarlos a precio de oro. Despues de acabar nuestra relacion profesional con el ultimo, estuvimos un tiempo con gran desilusion hasta que decidimos probar con una profesora local no nativa pero realmente profesional. Todo cambio. Ahora nuestro hijito siempre pegunta cuando va a venir porque disfruta de las clases y ademas aprende. Por no hablar del precio que es la mitad de lo que pagabamos antes.

    • Bueno, ya veo que en todas partes cuecen habas… Así que en Rusia también existe la fijación por los nativos, interesante. En temas de precios tampoco voy a entrar, conozco profesores nativos muy baratos (porque saben que, en realidad, sólo cumplen lo de «nativos», no lo de profesores) y otros no nativos que son carillos, pero 100% profesionales.

      Al final, de todos modos, todo depende de las necesidades del alumno. ¿Que buscas mejorar tu speaking y tu listening? De acuerdo, busca a un nativo y dedicáos a hablar. Pero si realmente quieres mejorar todo tu inglés y, sobre todo, si no tienes una base sólida, mejor un profesional aunque no sea nativo. Que, además, la pronunciación está sobrevalorada, y cualquiera que haya salido fuera sabe por qué lo digo.

  6. Estoy contigo, el profesor nativo esta muy sobrevalorado porque no puede ofrecer en muchos casos una explicación mejor que lo que lo haría uno que conozca el idioma, solo la pronunciación puede ser mejor y eso no importa al principio

    • Al final todo depende no sólo de los conocimientos, sino de las capacidades docentes del profesor y, por supuesto, de las necesidades del alumno… Lo que intentaba «desmontar» en el post era esa creencia que tiene mucha gente de que nativo = mejor, por defecto. Y no. Un profesor nativo puede ser mejor que uno no nativo, y viceversa. Pero dependerá en gran medida de los aspectos que he comentado antes y que menciono en el post.

      Gracias por comentar 🙂

  7. No hay una muy buena solución a este problema: con tanta demanda (por lo menos aquí en España) se siguen contratando a profesores, tanto nativos como no-nativos, que no tienen formación suficiente para dar inglés. Cosas de la vida…

    • Me alegra que comentes, Daniel, ya que eres un ejemplo de lo que un profesor nativo en España debería ser, aunque si no me equivoco empezaste «de cero» y casi sin querer. Pero tus libros y tu propio blog hablan por si solos de tu valía como docente, así que obviamente no eres el perfil de profesor nativo que quiero «desmontar». Respecto a tu comentario, discrepo en lo de que se contratan no nativos sin formación. Puede que eso sea así como profesores particulares a tanto la hora (un intrusismo que poco bien nos hace a los demás, pero que tampoco me preocupa demasiado ya que no es mi terreno de juego desde hace muchos años), pero yo estaba pensando más bien en, como mínimo, academias. Y ahí sí que jamás he visto un anuncio en el que no pidan un nativo.

      El problema de la demanda que tú planteas es que es precaria y estacional, y eso es preocupante cuando no importan tanto tus conocimientos o formación como el que sepas chapurrear 4 frases (o seas «Joe the Plumber») y salgas barato.

      En fin, que el tema da para mucho. Gracias por dar tu punto de vista de profe nativo 😉

  8. El hecho de que en España esté permitido publicar anuncios para profesores de inglés y de otros idiomas poniendo como requisito que se sea nativo (y no lo ponen pero en muchos casos piden luego que se muestre el pasaporte) e incluso poniendo en mayúsculas la palabra NATIVO como insistiendo en que ningún español, domine o no el idioma para el que se piden profesores, se atreva a molestarles con su solicitud, es, de hecho, DISCRIMINACION pura y dura y legalmente debería estar prohibido. Estoy segura de que lo está precisamente en los países de habla inglesa, por eso LINGOBONGO da una pequeña explicación de lo que significa el término nativo en la parte de abajo de sus anuncios, explicación que está ahí como excusa, para salvarse de posibles problemas, pero que no sirve para nada, porque la cuestión es que las empresas, incluso los colegios concertados tienen total inmunidad para hacer públicas sus preferencias discriminatorias y por lo tanto para influir en la opinión general acerca de cuales deben ser las preferencias generales.
    Eso por un lado. Por otro, matizar que en España nativo parece significar NO Español, puesto que muy a menudo se prefiere a profesores de otros países, léase Rusia, Ucrania, Lituania, Alemania (más raro), etc. solo porque su aspecto podría confundirse con el de un anglosajón (cosas del desconocimiento general, tampoco sabemos distinguir entre un vietnamita y un chino) y porque además suena raro, un elemento fundamental donde basar su autoridad. Lo que los españoles no saben es que cuando aprenden inglés con un profesor de estos, muchas veces acaban teniendo un doble acento, el que le viene del acento o deformación en la pronunciación del profesor más el propio de ser hispanoparlante.
    También quiero lanzar a la calle la idea, que sé que no es solo mía, de que todo esto del nativismo les viene de perlas a los países de habla inglesa, que tienen montado un negocio supermillonario a nuestra costa. Si queremos un C2 en este país les tenemos que pagar a ellos y se ha propagado por ahí (aunque oficialmente es mentira) que el título de la Escuela de Idiomas ni siquiera llega a C1.

    • Gracias por tu detallado comentario, María. Hablando del tema en el grupo de LinkedIn que menciono en el post, se decía que la responsabilidad en realidad es de los propios clientes, que solicitan un profesor nativo, sobre todo en el caso de los padres para sus hijos, punto este en el que puedo estar de acuerdo, ya que los niños son capaces de adquirir mejor los idiomas que los adultos.
      No se me había ocurrido el tema que mencionas de que a veces contratan nativos de otros países (es decir, cuya primera lengua NO es el inglés) para hacerlos pasar por nativos angloparlantes… La verdad es que no conozco ningún caso así, pero me parece ya el colmo…
      El tema de las equivalencias en las EOIs es bastante confuso, la verdad… han cambiado tantas veces de planes de estudio que ahora mismo no sabría decirte a qué nivel corresponde el título final que ofrecen, pero en ese sentido les pasa como a la mayor parte del sistema educativo español: van con retraso a la hora de adptarse. Igual que a estas alturas somos el único país de europa con «grados» en vez de Bachelor’s, las EOI parecen empecinadas en mantener sus propios baremos y que sean los demás los que les busquen equivalencia. Hace muchos años (más de 20, con eso lo digo todo acerca de lo viejo que soy :p) que me saqué el título de la EOI, en aquella época era el «Certificado de Aptitud», y se suponía que equivalía al Proficiency o C2, pero esto cambió posteriormente, y creo que, en efecto, lo que dan ahora equivale al C1. Lo del B2 quizá sea porque, si no me equivoco, hubo una temporada en la que realmente se quedaron allí…

      En fin, lo dicho: ¡Gracias por comentar!

  9. Mi comentario solo es un desahogo, aunque te agradezco que lo hayas leído. Y solo es un desahogo porque de vez en cuando escribo una parrafada en algun blog o foro de internet y se acabó. Nuestras voces no se oyen, nuestras voces se pierden. Me siento completamente impotente. Está bien que cada uno quiera lo que quiere, ¿Pero de dónde viene el deseo, el querer esto o lo otro? Por lo pronto, insisto en que en los países de habla inglesa nunca van a permitir que ocurra lo que está ocurriendo aquí, aparte de que la enseñanza del español en el RU, por ejemplo, carece de la importancia que tiene la enseñanza del inglés aquí. No digo que en ciertas ocasiones no prefieran a un nativo de habla española, sino que no publican los anuncios con esa libertad de expresión a la que estamos acostumbrados aquí. Para mí este es un tema del que se deben hacer cargo los políticos. Yo lo intenté hace unos años tratando de convencer a alguien de UPyD, pero esa persona me dijo que ellos estaban a favor de tener nativos en las escuelas. Por supuesto que los que se declaran a favor de esas cosas, ni tienen la más mínima experiencia ni saben nada del tema. Pero en fín, yo lo que me pregunto es qué partido político está por la labor de plantear este problema o qué grupo de presión, si es que existe alguno. Ahora que se supone que vamos hacia una democracia participativa ¿dónde están los cauces para que los que pensamos que tenemos algo que decir podamos hacernos oir? Yo no los escuentro, así que agradeceré cualquier consejo a este respecto.
    Sí, como tu dices, las cosas irán cambiando poco a poco, pero yo solo tengo una vida y me temo que por el camino que vamos no voy tener la oportunidad de ver ese cambio.

    • Lo he comentado antes: en mi opinión, no podemos esperar que las academias o los centros cambien así como así un modelo de negocio que, al parecer, les funciona (otra cosa es si les funcionaría con docentes preparados y no nativos… quiero creer que si, pero me da que nunca lo sabremos. Y los políticos, en fin… mejor no hablo.

      El cambio pasa por nosotros mismos como alumnos. Como comento de refilón en el post, todos mis alumnos son adultos, y entre ellos tengo gente de más de 40 años que jamás han aprendido inglés. En casos así, es muy complicado que el método habitual de enseñanza con el docente nativo estándar (yo hablo en inglés y ya se te quedará algo) funcione… Y son estos mismos alumnos los que luego buscan un profesor español que les proporcione esa base de la que carecen. Todo pasa por cambiar la mentalidad del alum,no o, en muchos casos (los más difíciles), del «cliente»: los padres.

      Está claro que, si tuviera una fórmula mágica para acabar con estas desigualdades, probablemente estaría viviendo en mi isla hecha de oro ahora mismo…

      De nuevo, ¡gracias por comentar!

  10. Hola David, Interesante el artículo. Una pequeña corrección : » … aunque la conclusión del artículo pueda parecer ambigua … »
    Ambigua , sin diéresis.

    • Shit, you’re right!! Siempre se escapa alguna… ¡Corregido, gracias! 🙂

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