Beer, beer: la cerveza y sus estilos en UK (II)

Estilos de cerveza británicos - Pinta de Brains en Cardiff

Bienvenidos a una nueva edición de Yentelman, el blog en el que aprenderéis inglés y, si os descuidáis, hasta español. Vamos a finalizar hoy con esta breve historia de la cerveza británica echando un vistazo a los estilos más potentes del género: Porter, Stout y Barley Wine. Y, además de distinguir entre la London Stout y la Irish Stout, nos detendremos para analizar brevemente un estilo típico escocés como es la Strong Scotch Ale, y otro irlandés como la Irish Red Ale. De nuevo, agradecer a Alberto de Beer Corner su ayuda (entre otras cosas, por hacerme saber que la Old Ale y el Barley Wine, aunque muy similares, no son lo mismo), y desearos que disfrutéis leyendo estos dos posts. Y, por supuesto, bebiendo cerveza con un poco más de conocimiento de serie. Oktoberfest is coming, my friends.

Porter

El estilo Porter es 100% británico. Creado a principios del siglo XVIII en Londres durante los años de crecimiento industrial y económico, la Porter es una evolución de una cerveza conocida sencillamente como Brown Beer. De color marrón en diversas tonalidades (del más clarito y/o rojizo al más oscuro); graduación moderada que va de los 4 a los 6 grados (las variedades artesanas aparecidas a partir de los años 70 pueden -y suelen- ser más potentes); y con un sabor muy marcado a malta tostada, chocolate y caramelo, el estilo Porter entró en declive, como tantos otros, durante la 1ª Guerra Mundial, hasta desaparecer en los años 50. Actualmente vuelven a estar en auge gracias al boom de las cervecerías artesanas, aunque, de nuevo, las mayoría de las actuales Porter tienen poco que ver con las originales británicas.

Selección de English Porters

Selección de English Porters

Dentro del estilo Porter se encuentran dos variantes (no voy a hablar aquí de la Baltic Porter, ya que… es de origen báltico): la robust y la brown. Ambos estilos hacen honor a su nombre, siendo la brown similar a la brown ale que comentábamos en la entrada anterior, y la robust… pues eso, más «robusta»: algo más potente en grados que la brown porter y con un amargor más pronunciado.

Entre las mejores y más populares Porter encontramos la Fuller’s London Porter, la Famous Taddy de Samuel Smith o la Meantime London Porter.

Stout

Y si de estilos oscuros y potentes se trata, después de hablar de las Porter, es inevitable hacerlo de las Stout. Huelga decir que, una vez más, voy a referirme a la variedad británica de este tipo de cerveza, el original, así que aquí no vais a encontrar referencias a las, por otra parte, magníficas y potentísimas (raro es encontrar alguna de menos de 10 graditos) bestias que elaboran breweries como Omnipollo (la Noa Pecan Mud Cake es un placer para los sentidos), De Molen, Mikkeller y tantas otras.

Como si de un Pokemon se tratase, la Stout es la evolución natural de la Porter a algo más fuerte, más oscuro y, en general, más poderoso. El adjetivo stout en inglés define bien el carácter de este tipo de cerveza: sólido, fuerte y, en general, «mazacote». En sus inicios, el término cervecero se usaba para catalogar una de las variedades de Porter, la «Stout Porter«, de mayor graduación, más oscuras y densas que las porters habituales. Posteriormente, a finales del siglo XIX, se podría decir que las Stout tomaron conciencia de sí mismas, como Skynet, para no sólo convertirse en su propio estilo, sino dividirse en dos: la London Stout, descendiente directo de la Porter londinense; y la Irish Stout, con Guinness como su principal representante.

Guinness, la reina de las Irish Stout

Guinness, la reina de las Irish Stout

Además, cada uno de estos estilos dio lugar a distintas variedades: en Inglaterra tenemos modalidades como la Sweet Stout, que usa ingredientes como la lactosa, y que tiene sólidos representantes como las Milk Stouts de Left Hand o Bristol Beer Factory, la popular Oyster Stout de Marston’s o la Cream Stout de Samuel Smith; otra variante es la Oatmeal Stout, hecha con copos de avena, y popularizada por marcas como Samuel Smith o Anderson Valley. Por su parte, la Irish Stout tendrá siempre un lugar en mi corazón desde que empecé a aficionarme a la cerveza hace casi 20 años. La Caffrey’s Stout, hoy muy complicada de encontrar, se convirtió rápidamente en mi cerveza preferida en aquellos tiempos, y supongo que a eso se debe que las Stouts sigan siendo mi estilo de referencia a día de hoy, por mucho que prefiera las que tienen el adjetivo «Imperial» antes del nombre. Las Stouts irlandesas tienen el café como principal característica gustativa, no suelen pasar de los 5 grados y, como sus homólogas inglesas, son negras como los jubones de la Guardia de la Noche. Entre las Irish Stout más conocidas, por supuesto, la Guinness; aunque se pueden encontrar excelentes representantes del estilo bajo las etiquetas de las O’Hara’s, Murphy’s o Killian’s.

Barley Wine

El estilo Barley Wine (literalmente, «vino de cebada») se enmarca dentro de las variedades conocidas como «Strong British Ales«. Y, en efecto, estos estilos suelen ser fuertecitos. De nuevo, estamos ante un tipo de cerveza que ha evolucionado hasta llegar a las poderosísimas birras europeas de alta graduación y del que tienen ejemplos casi todas las marcas que he citado en la sección de Stouts. Pero, siguiendo la línea de este post, nos quedamos en UK. El Barley Wine es un estilo que tiende a solaparse con los otros dos representantes de las Strong Ales, la Old Ale y la British Strong. Sin embargo, los expertos del Beer Judge Certification Program (BJCP) consideran que, mientras las Old Ales tienden a adquirir las cualidades del barril donde envejecen, los Barley Wines suelen ser cervezas más maduras y elegantes.

La elegancia de un Barley Wine

La elegancia de un Barley Wine

El origen de este género se remonta, como en otros casos, al siglo XVIII. Se dice que, debido a las frecuentes escaramuzas bélicas entre Inglaterra y Francia de la época, y en una suerte de «fervor patriota», estaba mal visto que los ingleses pimplaran la bebida enemiga por excelencia, el vino. Y de ahí nació este «sustituto». Y es que, en efecto, beber una Barley Wine es lo más cercano a beber un buen vino sin llegar a afrancesarte demasiado. Es una cerveza de alta fermentación, compleja y llena de matices que no está hecha para todos los paladares debido a su robustez y alta graduación.

Entre los auténticos Barley Wine ingleses, los más famosos vuelven a ser de Fuller’s, con dos variantes: Fuller’s Vintage Ale y Fuller’s Golden Pride. También hay que destacar al representante de Bass, el Bass’s No 1 Barley Wine; o Adnams, con su Tally-Ho.

Irish Red Ale

Dentro de los estilos de cerveza irlandeses, la «cerveza roja» lleva muchos años siendo un icono del género en Irlanda (casi a la altura de la «cerveza verde» de Saint Patrick’s. Just kidding!). Según parece, hay menciones escritas de este tipo de cerveza que datan del siglo IX. Sin embargo, como «estilo», su creación es más reciente. Las Irish Red Ales actuales se consideran una versión de la Bitter tradicional inglesa, algo menos lupuladas y con más malta tostada para darle ese color rojizo característico.

Son cervezas bastante fáciles de beber debido a sus características: baja graduación (no suelen pasar del 5% ABV), un carácter bastante neutro y un final relativamente limpio y seco. Como de costumbre, existen numerosas versiones que varían en cuanto a sus características, siendo por ejemplo las americanas más fuertes en general. Hay que tener cuidado también a la hora de «descartar imitaciones»: no es extraño encontrar Irish Red Ales que no lo son realmente, ya que utilizan una levadura típica lager (que fermenta a una temperatura no mayor de 15ºC), mientras que una auténtica representante del género llevará levadura ale, que fermenta a temperaturas muy superiores. Uno de los presuntos responsables de popularizar este estilo, la marca Coors, se basó en una cerveza ya existente (y de nombre bien irlandés) como la Killian para lanzar la Killian’s Red Ale, que utiliza precisamente levadura de lager, ergo, no se puede considerar ale.

Una Irish Red Ale de O'Hara's

Una Irish Red Ale de O’Hara’s

Entre las principales representantes (auténticas) de este estilo tenemos clásicos como la Kilkenny, así como ejemplos de otras marcas bien conocidas como Caffrey’s, O’Hara’s, Murphy’s, Samuel Adams o Smithwick (nota para los zaragozanos: la última vez que me pasé por el Bull McCabe’s en la calle Cádiz, tenían de esta última).

Strong Scotch Ale (Wee Heavy)

Terminamos este viaje por la cerveza británica de la mano de uno de los más conocidos estilos escoceses. Las Ales escocesas se dividen tradicionalmente en Light, Heavy y Export. La diferencia entre ellas estribaba principalmente en la graduación, de menor a mayor. A veces se piensa que su precio en chelines también tenía que ver en esta distinción, pero lo cierto es que no es así, ya que éste podía ir de 60 a 90 independientemente del estilo concreto de la Scottish Ale de turno. Mayor precio tenía el estilo en el que me voy a centrar en esta sección, que no es otro que el de las llamadas Strong Scotch Ales, también conocido como Wee Heavy.

Las Wee Heavy (el término wee significa «pequeño» en gaélico, mientras que heavy, para hablar de cerveza, lo traduciremos como «fuerte» en vez de «pesado». Así que este estilo quiere decir, literalmente: pequeño y fuerte) son cervezas potentes y de graduación bastante alta, similares en cierto modo a los Barley Wine por su densidad y sabor dulce y acaramelado. Este estilo es bastante reminiscente de las cervezas históricas más potentes de los siglos XVIII y XIX, y se cree que su nombre proviene de la cerveza conocida como Fowler’s Wee Heavy.

Al hablar de las principales representantes del estilo, me resulta curioso comprobar que tenemos marcas que, sin ser británicas, intentan no sólo imitar las características típicas de la Strong Scotch Ale, sino que nos harán creer que son 100% de allí gracias a una cuidada identidad visual. Las cervezas belgas de Anthony Martin son un buen ejemplo, con su Gordon Highland Scotch Ale y esa etiqueta con tartán y cardo incluídos, o su Mc Douglas Scotch Ale, que la ves y dirías, «joder, estos son más escoceses que William Wallace y Robert The Bruce juntos». Y son belgas, tú. En fin, además de estas merece la pena mencionar otros ejemplos comerciales de este estilo como la de Belhaven o McEwan’s.

La McDouglas: tan escocesa como la tortilla de patatas.

La McDouglas: tan escocesa como la tortilla de patatas.

Y esto es todo, amigos. Obviamente, me he dejado varios estilos en el tintero, pero como este es un tema del que hay muchos que saben más que yo, os dejo con la bibliografía en la que me he apoyado para escribir estos dos posts. Si queréis profundizar más en los diferentes estilos de cerveza británica, ahí podéis encontrar todo lo que yo me haya podido olvidar.

Bibliografía:

http://drinks.seriouseats.com/2014/03/beginners-guide-to-british-beer-styles-porter-stout-what-is-esb-mild-bitter-ipa-history-england.html

http://www.camra.org.uk/different-styles

http://www.beer-brewing.com/beer_brewing/beer_styles/british_beer_styles.htm

http://www.bjcp.org/

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