En español en el original: 5 películas en inglés con diálogos en español

…y lo que hicieron con ellos en la traducción.

pelis en inglés con diálogos en español

Bienvenidos a una nueva entrada de Yentelman, el blog en el que aprenderéis inglés y, si os descuidáis, hasta español. Tras un breve regreso a la gramática, y aprovechando el revuelo montado con todo el tema de Hodor y no se qué de aguantar puertas, o portones, o qué se yo, voy a hablar de uno de los problemas recurrentes en el mundillo de la traducción audiovisual: ¿Qué hacemos cuando el diálogo original está en español? Para responder a esta pregunta, os voy a presentar cinco ejemplos (bueno, en realidad alguno más, entre bonus tracks y otras menciones…) de películas con diálogos en español, y la solución que tuvieron a bien darle a ese problema en su momento.

Terminator 2 (Terminator 2: Judgment Day; James Cameron, 1991)

Terminator2poster

Probablemente uno de los casos más famosos de traducción de un diálogo (una frase, en realidad) “en español en el original”: Hasta la vista, baby es lo que decía nuestro entrañable T800 antes de liquidar al T1000, interpretado por Robert Patrick, en esta secuela del film de James Cameron .

La solución:

Para solventar el problema de “cómo traducir al español una frase en español”, utilizaron una de las técnicas más habituales del manual del buen traductor (y que yo mismo usé en clase de “Técnicas de Doblaje y Subtitulado” cuando nos pusieron como ejercicio la traducción y posterior doblaje de un fragmento de Fawlty Towers en el que salía el personaje de Manuel, el camarero oriundo de Barcelona) a la hora de traducir diálogos en español: traducirlo a otro idioma. En este caso optaron por el japonés, con el resultado final de “Sayonara, Baby”.

¿Les salió bien la cosa?

Depende. Cuando se estrenó la película en España, lo de que Schwarzenegger hablaba en español en la peli ya era vox populi (hoy diríamos que “se hizo viral” pero, en 1991, “hacerse viral” implicaba que te habías leído el Fotogramas, el Imágenes y, con suerte, alguna revista de cine importada de yanquilandia para enterarte de los últimos estrenos) entre los aficionados, que estábamos esperando la frasecita como agua de mayo. De ahí que, cuando un joven John Connor le enseña al Terminator a decir “Sayonara, Baby“, nuestra desilusión pudo escucharse en toda la sala. Así que, por mi parte, tal vez la solución fuera la correcta, pero a mi yo de 16 años no le hizo ni puñetera gracia.

La misma estrategia de traducción la habían empleado 6 años antes, con mejor fortuna, en…

Los Goonies (The Goonies; Richard Donner, 1985)

The goonies poster

La traducción y el doblaje de esta película me genera sentimientos encontrados: por un lado, mis recuerdos de la infancia me dicen que es una de las mejores películas de la historia. Pero, recientemente, he tenido ocasión de ver algún fragmento y, ¡joder! ¡no recordaba que el doblaje fuera así de malo! La voz del personaje de Brand (Josh Brolin, en su primer papel para el cine), por poner un ejemplo, es horrible… y a eso hay que añadirle la costumbre de traducir los nombres de los personajes, algo ante lo que normalmente monto en cólera. Salvo porque, en este caso, funciona, para qué lo vamos a negar: “Gordi” se llama así porque está gordo y porque la corrección política a mediados de los 80 se la pasaban por el forro; y “Bocazas” se llama así porque… es un bocazas. De haber mantenido los apodos que utilizaban en la versión original (Chunk y Mouth, respectivamente), se habrían perdido matices de los personajes, así que nada que objetar por mi parte. Pero lo que nunca, NUNCA he podido soportar es la adaptación del lema de los Goonies: The Goonies never say die, traducido al castellano como “Los Goonies nunca dicen “muerto”“. Creo recordar que en uno de los momentos del film decían algo sobre acabar muertos y, a continuación, venía la frase, así que por ahí se podría justificar el asunto. Pero lo que nunca, NUNCA podré quitarme de la cabeza es que el auténtico significado de la frase original es “Los Goonies nunca se rinden”. Y eso, amigos, siempre me parecerá mejor traducción y, por supuesto, mejor lema, que una frase que no tiene ningún sentido.

Sin embargo, si hay un punto fuerte en la traducción de los Goonies al español, ese es el momento en el que la madre de Mickey, la señora Walsh, presenta a la nueva asistenta del hogar familiar. Dicha señora se llama Rosalita, es Mexicana y habla en castellano. La sra. Walsh le pide a Bocazas, que al parecer habla español, que actúe como traductor y le transmita las instrucciones que le tiene que dar. Con lo que no contaba es con la mala ostia uva del chaval, que traduce de una forma, digamos, un poco “libre” en un intercambio desternillante. Y a la hora de adaptar este momentazo al español, ¿qué?

La solución:

La estrategia utilizada en este caso fue la misma que, 6 años más tarde, se emplearía en Terminator 2, con la salvedad de que el idioma elegido fue uno más similar, más lógico y más habitual que el japonés: el italiano. Así, no sólo se optó por cambiar el nombre de la asistenta, que pasó de llamarse Rosalita a Rosanna, sino que el idioma que Bocazas aprendió en el colegio no fue el castellano, sino el italiano, y parece que lo pronuncia bastante mejor de lo que el actor Corey Feldman pronunciaba el español en el original.

¿Les salió bien la cosa?

Sin duda. El italiano es el sustituto por defecto para aquellos diálogos en español que puedan aparecer en una película extranjera (¡mientras no se trate de un film italiano, claro!), por varios motivos, entre ellos la semejanza de ambos idiomas y, en muchas ocasiones, por el parecido físico que suele existir entre españoles (o latinos en general) e italianos. Así, el cambio de nombre de la asistenta es un toque maestro, y la fluidez del idioma transalpino y su semejanza con el español crea complicidad con el espectador, que puede sentir que entiende las barbaridades que Bocazas le está diciendo a Rosanna/Rosalita, incrementando así la comicidad de la escena. Todo un acierto en este caso.

Con Air (Simon West, 1997)

Con Air poster

Con Air fue un divertido film de acción concebido para aprovechar el tirón que tenía por entonces Nicholas Cage, que luce camiseta de tirantes (wife-beater en inglés coloquial, apuntaos esa) y pelazo (con unas buenas entradas, todo sea dicho) durante toda la peli, en un intento de convertirse en el héroe de acción definitivo, siguiendo el ejemplo que Bruce Willis puso de moda en La Jungla de Cristal (Die Hard; John McTiernan, 1988) de matar malosos con esas pintas. En la película, el personaje de Cage, Cameron Poe, es encarcelado por matar a un tipo en defensa propia, y pasa sus días en la trena aprendiendo español. El audio-libro que emplea para ello le invita a decir frases de tanta utilidad como “Mi esposa y yo vamos a tomar margaritas en el yate, por favor”. Digno del método Assimil y su my taylor is rich, sin duda.

Por si esto fuera poco, la peli nos ofrece un personaje que habla español: John Baca, alias “Johnny 23”, interpretado por Danny Trejo. Al poco de entrar al avión que los trasladará a otra prisión, el líder de facto de los convictos, Cyrus The Virus (John Malkovich), interroga a Johnny en un español chapurreado, como podéis ver en el siguiente vídeo (o eso espero… se supone que debería saltar justo en esa parte, a ver si es verdad).

Así pues, en esta ocasión tenemos hasta tres personajes distintos con frases o diálogos en español. ¿Cómo solventaron esto?

La solución:

Antes de nada, decir que, aunque no soy partidario del doblaje, cualquier cosa es preferible antes que estar dos horas aguantando la voz monocorde, aburrida e insustancial de Nicholas Cage en versión original. Y pensar que este elemento ganó un Oscar™… En fin, en Con Air los traductores decidieron emplear distintas estrategias para las dos partes de la peli. En el caso de la escena inicial en la que Nic Cage aprende español, sustituyeron su peculiar frase por algo más académico, explicando que “las palabras esdrújulas se acentúan en la penúltima sílaba”. En el caso del diálogo entre Cyrus y Johnny, decidieron dejarlo directamente en castellano, con algún ligero cambio sin demasiado sentido (en el original, el personaje de Trejo españoliza su nombre: “A mi me disen el Juanito 23”; en la versión doblada se hace llamar Johnny 23, en inglés).

¿Les salió bien la cosa?

En mi modesta opinión, sí, aunque no al 100%. La frase con la que Poe aprende español en la versión yanqui no tendría sentido en el doblaje español, pero ya que se observa que el libro es un manual para aprender ese idioma, el cambio de una frase por otra que esté relacionada con el apoyo visual de turno, es adecuado. Más discutible parece el camino tomado en el caso del diálogo entre Cyrus y Johnny: se puede alegar que no es un diálogo relevante, que ninguno de los dos personajes vuelve a hablar en español en lo que queda de peli, y que tampoco el peculiar acento de ninguno de los dos aporta nada excesivamente importante a la trama; y es cierto, salvo por una cosa: con este diálogo se quiere potenciar el liderazgo del Virus, demostrando su inteligencia al hacernos ver que es capaz de hablar idiomas (podríamos decir que lo mismo se aplica en el caso de Johnny, pero entonces la teoría se va a tomar por saco) al dirigirse al personaje de Trejo en su propia lengua nativa, afirmando así su dominio sobre él y el resto de los presos. Así que, de acuerdo, no hay un perjuicio muy grande al perder este matiz, pero como todo matiz, estaba ahí por alguna razón.

Training Day (Antoine Fuqua, 2001)

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El poli más cabrón que he visto en el cine, al mismo nivel del que interpretaba Richard Gere en Asuntos Sucios (Internal Affairs; Mike Figgis, 1990) o el Maniac Cop (William Lustig, 1988) de Robert Z’Dar, el Alonzo Harris que interpreta magistralmente Denzel Washington se lleva al bisoño detective Jake Hoyt (Ethan Hawke) a su primera patrulla para enseñarle de qué va el tema. En ello están cuando, entre consejo macarra y consejo macarra, pasan por delante de un grupo de hispanos que están siendo arrestados, a lo que Harris le pregunta: How’s your Español?. La respuesta de Hoyt, en español en el original y acompañada de muchos aspavientos con las manos: eeeh… más o menos. Me recuerda a ciertos tipos en la estación de autobuses de Sheffield, con la diferencia de que Hoyt al menos contestó algo.

La solución:

En una estrategia similar a la utilizada en Con Air, se optó por el cambio de diálogo. Así, la pregunta de Alonzo pasó a ser: “¿Ligas la jerga de la calle?”.

¿Les salió bien la cosa?

Muy bien. El uso de argot en la pregunta de Alonzo (“ligas”) encaja a la perfección con el carácter del personaje, y la frase en sí está dicha en el momento oportuno y se adapta muy bien a la respuesta de Hoyt (que no cambió: “más o menos”).

¿Quién Puede Matar a un Niño? (Narciso Ibáñez Serrador, 1976)

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Muy inquietante película española de mediados de los setenta, que sigue siendo terrorífica a día de hoy. Un matrimonio inglés o norteamericano (no llega a mencionarse en la peli) viaja a la isla de Almanzora a pasar unos días de relax. Pronto se darán cuenta de que algo anda mal en la isla, en la que apenas quedan adultos y los niños parecen campar a sus anchas… La película fue rodada en inglés y en español, con el matrimonio interpretado por Lewis Fiander y Prunella Ransome hablando únicamente en lengua inglesa, mientras el resto de la isla lo hace en castellano.

La solución:

Traducir todo al español. Sí, como suena.

¿Les salió bien la cosa?

Pues no, ni de coña. Esta estrategia es sumamente arriesgada y rara vez da buenos resultados. El matrimonio anglosajón se enfrenta a una isla llena de niños asesinos con la dificultad añadida de que, en teoría, ninguno de los pocos adultos que siguen vivos en la isla habla su idioma: a raíz de este hecho, todas sus peticiones de ayuda y sus explicaciones se topan con miradas de incomprensión o con la pregunta “¿qué?”. A causa de esto, se dice que el film de Ibáñez Serrador se conocía en su época como “la película de los sordos”, ya que al estar toda la película doblada al castellano, esa incomprensión del idioma se perdía por completo, haciendo que los personajes parecieran sordos al ser incapaces de responder con otra cosa que no fuera un “¿qué?”.

Algo similar ocurre en el film Doble Visión (Shuang tong; Kuo-fu Chen, 2002), un thriller sobrenatural ambientado en Taiwan en el que el protagonista principal, David Morse, sólo habla en inglés, mientras que su compañero local, interpretado por Tony Leung, usa tanto el inglés como el mandarín. Además, a lo largo de la película se utiliza también otro dialecto chino, el Hokkien. Aunque en este caso el español no aparece para nada, buena parte de la película se sostiene sobre las dificultades comunicativas que encuentra el detective interpretado por Morse para solucionar el caso que le ha llevado a Taiwan, y es bastante habitual encontrarse escenas en las que un personaje habla inglés y el otro chino, con la tensión y los problemas que ello conlleva. Solución a la hora de traducirla y doblarla: todo a español. Hala, a cascarla.

En este sentido, lo ideal, en mi humilde opinión, sería traducir y doblar el idioma más habitual (en este caso, el inglés) y subtitular el resto. Pero parece más cómodo lo otro… y supongo que más barato.

Bonus Track: Dexter (2006 – 2013) y otras series.

A portrait of Dexter Morgan from the TV show "Dexter"

Dexter tiene el dudoso honor de estar considerado uno de los peores doblajes de la historia (el primer puesto siempre se lo llevará el doblaje de El Resplandor). Ni siquiera hace falta ver la versión original para darse cuenta de buenas a primeras: la voz del personaje protagonista, simplemente, no encaja. Más bien al contrario, es horrible. Los demás personajes tampoco es que se libren, pero es que Dexter… buf. La serie es muy buena (bueno, sus 4 primeras temporadas. A partir de ahí, mejor no meneallo), pero el doblaje es francamente malo.

La traducción tampoco sale muy bien parada: la estrategia utilizada es la de “dejarlo todo en español”, y ya hemos visto lo que pasa en estos casos… Aquí se combinan ambos aspectos, traducción y doblaje, para destrozar un variado original plagado de Spanglish y de acentos cubanos que desaparecen por completo en los diálogos en español. Podéis ver algunos ejemplos en este vídeo:

No es la única serie reciente que ha sufrido semejantes desmanes: la Gloria (Sofía Vergara) de Modern Family, así como su hijo Manny (Rico Rodríguez), ven desaparecer sus frases en español y sus acentos, con el consiguiente bajón en la calidad cómica de la serie; En Breaking Bad (2008-2013), Walter White pasa de sudar tinta para hacerse entender ante un grupo de mujeres latinas en la versión original del 4º capítulo de la sexta temporada, a parecer que se ha olvidado de cómo hablar, sin motivo alguno, en la versión doblada. Y así unos cuantos casos más. En este divertido hilo del foro eldoblaje.com tenéis muchos otros ejemplos, incluídos algunos de los que he analizado aquí.

Las opiniones que he vertido aquí acerca de si la solución de turno fue buena o mala en cada caso son exclusivamente personales y, por supuesto, podéis estar en total desacuerdo conmigo. Ya sabéis que estaré encantado de conocer vuestra opinión y debatir al respecto en los comentarios, en nuestro Facebook, en nuestro Twitter o en nuestro perfil de Bloguers.net. Y, por supuesto, si os acordáis de otros casos digno de mención, compartidlos con nosotros también 🙂

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